Hail the King: Capítulo 56.8


Buenas chicos, aquí su droga semanal c: Les recuerdo que el proximo capítulo es el ultimo del arco~ Disfruten


~ El regreso del Rey ~

Justo como él pensaba, cuando él llegó a la brecha en el puente colapsado, se dio cuenta que muchos estaban llorando y gritando en lo que se apuraban y se tropezaban mientras corrían hacia la brecha también. Muchos estaban parados al otro lado del agujero tratando de cruzar de alguna forma……

El corazón de Fei se conmovió. Luego, él uso el 【Salto】del bárbaro y como un pájaro gigante él silbó en el aire y logró cruzar la diferencia de dieciséis metros en un par de saltos. Él no se detuvo y usó su habilidad para cruzar toda la brecha mientras cargaba el gran paquete en su mano hasta que finalmente aterrizó frente a la multitud al otro lado del puente.

“Es… Es el Rey Alexander……” Alguien exclamó.

“Haha, yo, el herrero Harry, siempre supe que seguía con vida, ¡Haha! ¿¡Cómo podrían esos perros de mierda siquiera hacerte daño!?” Dijo un hombre viejo peli blanco quien se encontraba muy emocionado, tan así que casi se pone a llorar tras ver a Fei.

“Rey Alexander, tú…… yo…… ¡Increíble! Dios bendito…… ¡Gracias Dios de la Guerra por bendecir a mí Rey!” Un par de mendigos quienes estaban sujetando herramientas de granja como armas se arrodillaron y comenzaron a rezar, agradeciéndole al Dios de la Guerra por proteger a su Rey.

Tras un momento de sorpresa, los fornidos hombres, incluyendo a Pierce y a Drogba, tiraron a un lado las cuerdas que habían planeado usar para cruzar la brecha y comenzaron a correr hacia Fei, llorando en lo que se sujetaban de sus piernas. Veintitantos rudos hombres en completa armadura quienes estaban cubiertos de sangre y quienes ni siquiera fruncían el ceño cuando un sable o una lanza penetraba sus cuerpos estaban ahora en el suelo llorando como niños pequeños.

Más a lo lejos en el muro de defensa.

El delgado y seco cuerpo del ministro principal Bazzer comenzó a tambalearse en lo que veía esta escena. Por un segundo sintió que su visión se oscurecía y estrellitas doradas comenzaron a aparecer en frente de él. Su boca estaba completamente abierta, exponiendo sus dientes amarillentos y negros. Además, su cabello gris estaba totalmente alborotado debido al viento. Tras unos segundos el comenzó a murmurar a sí mismo de forma apagada, “Imposible…… Esto es imposible…… Él sigue vivo…… Como…… ¿Acaso es un monstruo? ¿Quedar con vida después de ser penetrado por cientos de flechas? MIERDA, MIERDA, ¡Mierda! ¡AAAAAAAAAAAAAAH!”

El hombre viejo sintió como si fuese a caer en la locura en cualquier momento. Gill, por otra parte, quien había estado regodeando a un lado había perdido toda la fuerza en sus piernas y terminó por caerse al piso trasero primero. “Alexander no está muerto…” La aguda intuición del gordinflón inmediatamente le hizo percatarse de algo, “¡Mierda! Mi suerte está por desaparecer, ¡Voy a tener muchos problemas!”

Bajo la torre de vigilancia.

“Hum……” Ángela lentamente comenzó a despertar, todavía en pena como un lirio en plena marchitez que ni si quiera había alcanzado a florecer. Sus ojos poco a poco se iban apagando en lo que perdían su brillo. Tras escuchar los ánimos proviniendo del puente, ella giró su cabeza y comenzó a mirar al puente con sus ojos que seguían empañados por sus lágrimas. Pero en ese momento, su mirada no le falló. El corazón de la chica comenzó a latir incontrolablemente; ella vio la figura familiar y resuelta que ella conocía parada en el puente sin ningún problema. La triste chica rápidamente se frotó los ojos en plena sorpresa…… “Oh Dios de la Guerra, ¡De verdad es él!”

La vivacidad y brillantez de repente regresaron al suave y débil cuerpo de la chica.

“Alexander……”

Ángela susurró y las lágrimas comenzaron a correr nuevamente por su rostro de forma incontrolable. A pesar de estar llorando una vez más, esta vez sus lágrimas no eran por un corazón roto, sino que por alegría. Ella de repente se paró, se limpió las lágrimas rápidamente, levantó el borde de su vestido y comenzó a correr fuera del mundo de defensa como una feliz ave a pesar de que Brook y Lampard le estaban bloqueando el camino para protegerla.

“¡Tengo que ir a verle!” Se dijo la chica a sí misma.

Ella había caminado por el camino desde Chambord hacia el puente de piedra cientos de veces, observando los amaneceres y atardeceres en el muro o en el puente para rezar por el pobre Alexander, lo cual era algo que ella hacía a menudo. Sin embargo, ella nunca creyó que el camino era así de largo hasta ahora.

Ella deseaba poder teletransportarse a los brazos de su hombre de forma instantánea.

“¡Hey! Cuidado por donde pisas…… Ángela…… más lento…… relájate, ¡Espérame!”

Emma estaba sonriendo y gritando justo detrás de Ángela. Ella estaba dando saltitos mientras la seguía; la dorada cola de caballo en su cabeza se movía de arriba abajo. Esta brillante y feliz escena le dio al guerrero número uno de Chambord, Lampard, una gran sonrisa. Unos cuantos minutos atrás, tras ver como Fei terminaba convertido en un puercoespín blanco por todas las flechas, Lampard no pudo evitar quedar en shock y saltar desde el muro de defensa de forma imprudente para correr hacia el otro lado del puente…… Pero durante el proceso, él de repente se acordó de la petición de Fei de proteger a Ángela. Tras un momento de hesitación, él rápidamente regresó al lado de Ángela para protegerle.

Gracias a dios que Ángela estaba bien. En ese preciso momento, Brook se encontraba a su lado, protegiéndola como un águila.

Ahora todo se encontraba mejor. Alexander regresó vivo y los enemigos derrotados ahora se encontraban retirándose rápidamente. Los refuerzos del Imperio Zenit también habían llegado. Todos los peligros que amenazaban a Chambord habían sido instantáneamente erradicados. Era el mejor final feliz.

Después de pensarlo por un momento, la usual y calmada expresión “muerta” en la cara de Lampard no pudo evitar revelar una brillante sonrisa. Era la primera vez que sonreía así en años. Él, luego, observó al Ministro principal Bazzer – quien no se encontraba tan lejos y seguía con esa aura negra y deprimente – con esa misma sonrisa en su cara. Su provocación era más que clara.

Bazzer no tenía otra opción más que solo mostrar desagrado en silencio.

……

En la orilla sur del Río Zuli.

Los cientos de caballeros parte de le caballería se apuraron en llegar a la orilla del río y recién se detuvieron después de acabar con más de mil soldados que estaban en plena retirada. En eso, un gigantesco carruaje rojo que estaba siendo empujado por ocho caballos en cada lado estaba moviéndose lentamente y dividiendo la multitud. El carruaje era gigante, medía al menos tres metros de largo y estaba apoyado por cuatro enormes y delicadas ruedas de madera. El carruaje se veía como si hubiese sido tallado usando madera natural. Patrones florales con espinas habían sido grabados en el carruaje y las aves en estos mismos parecían estar con vida. A cada lado del carruaje había dos ventiladas ventanas. Además, lo que era más sorprendente era que el navegador del carruaje era un caballero en una armadura brillante, y él se veía muy poderoso.

El carruaje quedó en completo silencio por un par de segundos.

Luego, una débil y suave voz respondió, “Jimmy, fuiste tú quien lo provocó, ¿no? Ahora por fin has conocido a un guerrero que no le importa tu identidad como el joven príncipe de Zenit. Deja que tu sufrimiento esta vez te enseñe algo. No vuelvas a provocar a alguien de nuevo…… Te he dicho muchas veces que para convertirte en un verdadero caballero, la fuerza individual y hazañas en una guerra no son suficiente. Humildad, honestidad, compasión, coraje, justicia, sacrificio, honor y espíritu…… después de que recuerdes estos ocho criterios, existe la posibilidad de que puedas convertirte en un verdadero caballero.”

La débil voz sonaba como si la persona recién se hubiese recuperado de una grave enfermedad. Sin embargo, tenía el poder de penetrar la mente de las personas; la chica llamada Tanasha reveló las mentiras del pequeño príncipe Jimmy-Tropinski y aprovechó de enseñarse a su bueno-para-nada hermano una lección.

El pequeño príncipe Tropinski estaba planeando en enseñarse una lección a ese salvaje que se atrevió a desafiar su prestigio a través de las manos de su hermano, pero no le quedó de otra más que agachar la cabeza tras el regaño de Tanasha. Sin embargo, decidió arriesgarse y volvió a argumentar, “Hermana mayor. No fui yo esta vez……”

“De acuerdo, esta discusión ya terminó. Si tienes más opiniones, tendré que hacer que los soldados te manden de vuelta……” La débil voz volvió a sonar en el carruaje y cortó las palabras de Tropinski fríamente. Tras un momento de silencio ella dijo, “Podrías por favor pedirle al mayordomo Bast que venga, pídelo de forma amable.”

Tropinski se paró molesto y silenciosamente le dijo al soldado cerca suyo, “Anda y trae a ese maldito navegador aquí:”

El soldado cumplió con su mandato y se fue en busca del mayordomo.

Luego, el soldado trajo consigo a un hombre de mediana edad quien tenía cuarenta años. El medía cerca de un metro ochenta. Con su corto cabello negro peinado propiamente, sus brillantes ojos, nariz respingada, guapa cara y cuerpo proporcional, aunque él estuviese llevando una túnica desgastada, sus agraciadas posturas le hacían parecer como si tuviera puesta la túnica más cara en el mundo. Todos podían sentir su refinada gracia y temperamento al verle. Este hombre era definitivamente un hombre súper guapo cuando era joven. Aunque ahora estaba en sus cuarentas, él todavía podía enamorar a aquellas inocentes jóvenes fácilmente con su apariencia.

“Bast, maldito “navegador”. Anda y dile a tu retardado Rey yerno que el embajador de la canonización del Imperio Zenit ha llegado y tráelo para que se arrodille a saludarnos……” Tal vez era por celos entre personas del mismo sexo, pero el pequeño príncipe Tropinski se enojaba cada vez que veía al calmado y guapo hombre de mediana edad. Él le ordenó a Bast y se aseguró de enfatizar la palabra “navegador”.

“Como desee, ¡Su alteza!”

Bast, por otro lado, no se encontraba enojado en absoluto. El curvó su cintura con gracia y le dio a Tropinski el saludo aristocrático estándar, luego comenzó a caminar hacia Chambord a un paso moderado. La actitud razonable y decente de Bast hizo que el pequeño príncipe sintiera que su comportamiento era igual al de un pobre ineducado, se sintió tan mal que le dieron hasta ganas de vomitar. Sin embargo, una cosa que nadie se dio cuenta fue que después de que Bast se diera media vuelta, él le apuntó con su dedo del medio ferozmente en dirección del príncipe.

 


Capítulo Anterior | TOC | Capítulo Siguiente

Anuncios

8 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s