Log Horizon (Vol. 3): Prólogo


Traductor: Aoisorabluesky
Editor: Fixer-san


El Fin del Juego (1)

Prólogo


El cazador detuvo sus pasos, centrándose en los lejanos cantos de las aves.

Escuchando el viento en las montañas, lo que escuchó tras el viento eran pasos acercándose.

No había nada extraño, solo los pasos del estudiante del cazador.

—… Demasiado, demasiado rápido… jaa, jaa… Maestro eres demasiado rápido.
Recupera el aliento.

El estudiante se quejó, aunque todavía estaba creciendo, su frágil cuerpo temblaba por la fatiga.

Tenía ahora 14 años y había estado entrenando por solo un año.

Comparado con el cazador que había estado haciendo esto durante 30 años, era todavía un joven polluelo.

No era la diferencia en la fuerza corporal. De hecho, si comprabas solo la habilidad física puramente, el joven sin barba podría ser más fuerte que este viejo que llegaba casi a los 50 con el pelo agrisándose… —Pensó el cazador.

En resumen, había técnica en escalar.

La forma en que cambiabas tu centro de gravedad, buscando puntos de apoyo estables, la longitud de tus pasos, los movimientos de tu cuerpo.

Había técnicas en todas las áreas, no entenderlas resultaría en una perdida innecesaria de aguante.

La cima de la montaña era diferente a la aldea, era un lugar cruel, no estaba hecho para que los humanos la penetraran. Siendo distinto a las aldeas adecuadas para uso humano, los hombres en este exuberante mundo verde eran solo otra forma de vida, forzados a pelear en las mismas condiciones que la de otros animales.

En este mundo cruel, si gastabas toda tu fuerza, la única cosa que te esperaría sería la muerte. Solamente sobrevivir era un desafío en las profundidades de las montañas.

Pero esto solo se aplicaba a la Gente de la Tierra.

Este no era el caso para los Aventureros, quienes tenían aguante ilimitado. El cazador vio a un Aventurero más joven que su estudiante tarareando una canción mientras corría sin esfuerzo alguno subiendo una colina empinada.

Este incidente le hizo darse cuenta de que eran seres diferentes.

El cazador era diferente de los aldeanos, optando por vivir en las montañas. Estaba ya en sus años decadentes, pero en su aldea, tenía la reputación de ser un hombre fuerte y poderoso.

Con sus extremidades gruesas y poderosas, junto con la robusta línea de su mandíbula, tenía el aire de ser un experto. De hecho, nunca antes había perdido un encuentro de bebidas o una pelea con alguien.

El joven que jadeaba a su lado aspiraba a ser un cazador por sus proezas. Ser capaz de cazar ciervos y jabalíes para proveer de valiosa carne a la aldea solo con escalar las montañas, esta era una profesión importante para la fría aldea.

Y por esto, entendía sus límites.

Sin importar lo que sucediera, nunca podría ganar contra los Aventureros. Ellos eran como un huracán o una furiosa tormenta, casi como si un dragon –que el cazador nunca había visto uno– estuviera comprimido en el tamaño y forma de un ser humano.

—Sigamos —Dijo indiferente el hombre y comenzó a caminar.

Un quejido pidiendo simpatía le llegó desde detrás, pero lo ignoró. Él también fue entrenado de forma similar por su maestro. Para aprender las técnicas de escalar, necesitaba experimentarlo por sí mismo. Si se rendía tan fácilmente, no sería capaz de aprender la técnicaº. De todas formas la carga del joven era solo de la mitad de lo que el cazador llevaba.

Mantuvo un ritmo en sus pasos por hábito y parecía estar caminando casualmente. Pero sus ojos de cazador estaban siempre escaneando cuidadosamente la vegetación. Sus rutas de viaje no eran las mismas que las de los venados y jabalíes, pero igual necesitabas mantener tu vigilancia para ser un cazador.

Ahora era verano y las montañas estaban llenas de vida, con los jabalíes saliendo de su hibernación. Quería evitar encontrarse con ellos.

—Ma… Maestro, ¿A dónde vamos?
Al desfiladero de la montaña del este.

La montaña que estaban atravesando era conocida como la Montaña Awyu, una vasta zona en la isla creciente de Yamato¹. Pero la aldea sin nombre en la que el cazador vivía estaba rodeada por montañas. Había montañas por todos lados, no las diferenciarían en cual era cual, no eran más que montañas para ellos.

Los arroyos con monos, las cima de las montañas con grandes rocas, los árboles gigantes en los desfiladeros… en términos técnicos ellos entendían, nombrar los lugares por las distinciones del terreno era suficiente para ellos.

El cazador planeaba llegar al desfiladero con las rocas de los milanos², y entonces tomar un desvío hasta el arroyo.

Pero juzgando por la condición del joven, podría tener que cambiar el plan. El cazador planeaba quedarse en las montañas por una semana de todas formas y había hecho preparaciones para hacerlo.

(Ya que no vamos a completar mucho hoy, debería enseñarle algunas habilidades básicas.)

El cazador decidió calladamente hacer de su objetivo para hoy el llegar solo hasta el desfiladero y relajó sus emociones.

Incluso si no tenía un fuerte arco como el cazador, el joven poseía un arco corto en buena condición. Le haría bien trabajar en su puntería en las montañas por un tiempo. El joven parecía estar practicando en la aldea, pero no importa que tan bueno fuera allá, todo sería en vano si no podía hacerlo en las montañas.

Las habilidades aprendidas disparando a objetivos de paja en el terreno llano eran juego de niños.

Tenías que practicar en las montañas y disparar hacia abajo, hacia el valle, derribando presas escondidas entre los arbustos con solo su cabeza a la vista, o no tendría sentido.

La respiración del cazador era breve y entrecortada, el joven jadeaba ruidosamente detrás.

Apartaba las ramas con su cuchillo ocasionalmente mientras subían.

En las montañas, no podías subir directamente hasta tu destino. La habilidad del hombre en abrir nuevos caminos en lo salvaje era limitada, si no tomaban la ruta por la que podían viajar, no podrían llegar a ningún lado. Aun cuando estuvieran escalando hacia arriba, necesitarían ir por el camino largo dando la vuelta o incluso caminando cuesta abajo.

Los principiantes podrían sentirse frustrados por el constante cambio de direcciones y tal vez perder el sentido de la orientación. El bosque que los envolvía era muy profundo, el indomable bosque salvaje podía incluso bloquearles la vista del horizonte.

Pero el cazador usó sus años de experiencia y sus afilados sentidos para avanzar constantemente hasta el desfiladero.

El cazador notó la anormalidad y se detuvo.

—Maestro, ¿Qué pasa?
Shhh…

El cazador detuvo al joven, sosteniendo su mano hacia él. Cambió sus pasos casuales y se movió hasta el desfiladero rápidamente, incluso irrumpiendo contra la espesa maleza. Llegó a una posición donde podía ver los desfiladeros de las montañas vecinas.

Con la escabrosa superficie de la montaña semejante a un trapo de mesa arrugado, no podías ver muy lejos desde una posición ventajosa por su altura, pero el ángulo desde su posición estaba bien.

Podían ver el arroyo fluir y la zona superior restringida del río.

Más allá de su visión era lo que los cazadores llamaban «Arroyo del Mono», era uno de los arroyos más anchos de esta región. Incluyendo la gran roca y el banco del arroyo, esculpía una línea a través de la verde y frondosa montaña y la dividía sin final hasta abajo.

—Eso es…

El joven se detuvo a medio andar.

Porque no sabía cómo describir esta escena.

Eso era natural, porque el cazador —que le triplicaba la edad y tenía 30 veces más experiencia que él— también estaba viendo esta escena por primera vez.

La orilla del río estaba atestada.

Estaba llena de unos seres negros, rugosos y que se retorcían.

Estaba vivo.

Por estar demasiado lejos, la cantidad demasiada, no podía verse claramente, pero era obvio que eran seres vivientes. No eran semihumanos y estaban marchando en grandes cantidades corriente abajo. Por sus números, no estaban solo viajando río abajo, sino también por el bosque alrededor y escondidos por los árboles. Era incapaz de verlos claramente, pero probablemente el bosque también estaba lleno de un terrorífico ejército de criaturas.

El cazador miró esta escena como si hubiera perdido su alma.

Este era un aplastante final, una sensación de destrucción inminente.

Sin importar que fueran las criaturas, el cazador estaba seguro que no había nada que pudieran hacer para detenerlas.

Aun si fuera un Aventurero.

El ejército continuó su marcha hasta más allá de la vista del cazador… una zona restringida nombrada por los cazadores como «Siete Cataratas³». Sus sobrecogedores números hicieron que ellos dos se quedaran mirando esta escena durante un largo tiempo.

 

 

Notas:

[0] NT: La técnica es la técnica y sin técnica no hay técnica jajaja…..NE: LOL
[1] NT: Japón, con forma de luna creciente…. NC: Yamato era el antiguo nombre de Japón
conocido como Imperio Yamato, ese es el nombre de la casa imperial de Japón.
[2] NC: Milano, un tipo de ave rapaz de las familias Accipitridae similares a los halcones, creo.
[3] NC: Seven Falls en ingles.


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