Vermillion: Capítulo 10


…! (resucitar). He vuelto con Vermillion (por fin), lamento mucho la tardanza. La verdad me molestó mucho haber tardado más de un mes para traer este capítulo… me avergüenza un poco.
En fin, pude terminar este capítulo gracias a la colaboración de un nuevo miembro cuyo nombre es ‘Alchemist’ :v

Ah, una última cosa. Recientemente aprendí el arte de usar HTML, así que encontré una forma de hacer hipervínculos locales. En otras palabras, cada vez que vean º,¹,²,³, etcétera, y si están en azul, es porque pueden darles clic para que los lleve a la nota o aclaratoria.
Bueno, ahora sí, eso es todo. Disfruten.

Traductor: Absolute
2.° Traductor: Alchemist
Correctora: Coco
2.° Corrector:
CO2


Adversidad

 

Ellos siquiera estaban a diez pasos delante de él.

Tres ladrones apuntaban hacia él con sus flechas envenenadas.

«… Esto será bastante difícil».

Con un vistazo, Kei comprendió de inmediato la situación.

Eso era lo que su experiencia de combate le decía; aunque era de un juego, él tenía mucha de ella.

Si sólo fuera una persona, entonces él podría ser capaz de manejarlo de alguna manera, pero tres personas disparando a la vez era diferente. Estaban demasiado cerca. No había suficiente tiempo para que Mikazuki dé la vuelta; las flechas serán más rápidas. En adición, un lobo de caza negro le gruñía mientras mostraba sus colmillos. No le quedaban más que unos cuantos segundos.

¿Qué hacer?

Si intentaba acabar con el lobo de caza entonces será golpeado por las flechas envenenadas.

Por otro lado, si intentaba algo con las flechas, el lobo de caza lo destrozará.

¿Qué hacer?

En el lapso de un momento extremadamente intenso, Kei llegó a la solución óptima.

La solución óptima.

En esta situación, esa era bajarse de su caballo. Era una jugada bastante lógica, y además, muy del tipo de videojuegos.

—¡Fuego!

El hombre que parecía ser el líder de los bandidos, Morissette, sacó una espada larga de su vaina mientras gritaba la señal. Los arqueros dispararon simultáneamente.

Y casi al mismo tiempo, Kei envolvió las riendas con su mano izquierda, sacó su pie derecho del estribo y se estrujó contra la espalda de Mikazuki tanto como pudo.

Mikazuki parecía adolorido debido a que Kei repentinamente jaló las riendas mientras se movía a un lado. Mirando sus movimientos, Kei se deslizó al lado izquierdo de Mikazuki, el cual lo cubrió completamente.

Kei estaba usando a su caballo favorito, como un escudo.

Originalmente, un jinete y su caballo eran las dos partes de un todo. Los caballos también eran algo valioso. Los bandidos elevaron sus voces sorprendidos por cómo Kei usó a su preciado ‘compañero’ como un escudo de carne sin vacilación alguna.

Una flecha pasó justo dónde Kei estuvo hasta hace un momento.

Sin embargo, las otras dos flechas pasaron fuera de su objetivo y, sin misericordia, se hundieron en el torso de Mikazuki. Relinchando, se retorció de dolor. Lanzándose del caballo, Kei cayó al suelo. Usó técnicas de aterrizaje seguro para suavizar el impacto del choque con el fino suelo e inmediatamente se levantó. Su capa de cuero hizo un chasquido mientras se agitaba detrás de él.

—Bastardos —La silenciosa voz de Kei rezumó con rabia. Detrás del trapo, apretando los dientes como una bestia, su sangre hervía mientras fijaba su mirada en los bandidos con sus ojos inyectados de sangre.

Vientos pesados soplaron contra ellos.

Morissette y su grupo jadearon inconscientemente al ser abrumados por la aguda sed de sangre que estaba estallando en Kei. Incluso el lobo de caza que hace unos segundos parecía listo para abalanzarse en cualquier instante, estaba ahora pegado a la roca gigante con los pelos de punta.

Pero eso se acabó en un instante.

En un parpadeo, Kei reprimió su sed de sangre. Se desvaneció repentinamente sin dejar rastro alguno.

Con calma se mantuvo de pie, sin transmitir sentimiento alguno; ni rabia, ni ambición, ni sed de sangre. Morissette sólo podía sentir la vastedad de los llanos y la tierra debajo de sus pies, casi daba la sensación de que Kei fuese un muñeco…

«¡No, no es eso!»

Morissette, que sostenía su espalda larga con una mano mientras tomaba una posición de ataque para ir contra Kei, estaba temblando abajo en sus botas. Un escalofrío bajó por su espalda.

Era el sentimiento de estar en peligro.

Muy dentro de su pecho, sintió a su sexto sentido agitándose como una alarma, precisamente porque él no podía sentir nada. Estaba presenciando algo que lo transcendía…

Tañido, tañido.

Desde abajo del manto, sostenido por el viento, llegó un dúo instrumental. Súbitamente, sin previo aviso.

Dos destellos de plata…

—E, —Morissette estaba a punto de advertir a los otros que esquivaran, pero él se giró justo a tiempo para ver cómo los dos arqueros eran derribados cuando sus armaduras de cueros fueron penetradas.

Uno tenía su frente aplastada, el otro tenía un hombro destruido.

Él prácticamente giró como un trompo en el aire antes de caer contra el suelo. El arquero gritó mientras el impacto quebraba la flecha, encajándolo aún más en su hombro—: … ¡Gyaaaaaaahh! —Apretó su hombro y rodó en el suelo retorciéndose de dolor, inseguro de lo que había sucedido. Como las hojas arrastradas por el viento, o los pequeños peces tragados por una corriente fangosa, ellos eran impotentes ante ese poder abrumador.

«… No pude sentir nada, en lo absoluto».

La boca de Morissette se secó. Sudor corría por su frente.

Pese a que el arquero que estaba enfrente suyo; a pesar del viento de la flecha que pasó a su lado, no sintió nada.

Quizá, todo era un sueño o una ilusión.

Su 『Sentido Sigiloso』 era lo suficientemente formidable para que inclusive acabará con su sentido de la realidad.

Todo lo que pudo captar fue cómo el muchacho preparaba el arco debajo de su manto, ocultando tanto sus acciones como sus objetivos, justo antes de soltar dos disparos rápidos.

«¡Qué bastardo tan astuto…!»

Era como si estuviera mostrando casualmente sus habilidades de combate como si se tratara de acrobacias. Ahora mismo, Morissette no tenía tiempo para afligirse o lamentarse de haber buscado una pelea con un hombre tan increíble. A pesar del frío, él se sentía pegajoso del sudor. Sujetó su espada con firmeza.

«No puedo dejar que ese tipo use su arco».

Sus subordinados caían uno por uno con cada tañido› que escuchaba.

Y además, el siguiente podría ser él.

—¡Uuuoooooh! —gritó desde su diafragma como si sacudiese su miedo. Al mismo tiempo, levantó su espada larga y cargó.

Una repentina voz que era tan fuerte para que resonara de su pequeño cuerpo e incluso hizo que sus petrificados subordinados volvieran a sus sentidos. Con apuro el arquero preparó otra flecha, y el usuario de lanza siguió adelante. Entonces, el lobo de caza aún con los pelos de punta se precipitó.

«¡Sólo intenta ver si podrás usar ese arco!» Gritó Morissette en su mente con una nueva esperanza. En esta situación, si Kei fuera a usar su arco entonces alguien del grupo seguramente terminaría siendo víctima del ataque. Sin embargo, si más alguien lograba alcanzarle. Él ya no podría usar su arco. Se volverá un combate mano a mano.

Kei mismo reconoció que así sería. Especialmente con el lobo de caza justo enfrente de su rostro, incluso Kei no sería capaz de usar su arco en esta situación.

Él tomó una decisión en una fracción de segundo. Kei dejó caer de su mano derecho el arco y luego con un ‹shing›, sacó un sable de su vaina la cual se encontraba en su cintura. (NT: Se supone que el ‘shing‘ es el sonido de una espada siendo sacada de su vaina en “inglés”. Tristemente, no pude encontrar un equivalente en español, por lo que se quedará como estaba en inglés)

Era un sable de acero fino, uno como el que el ‘Ninja’ usaba. Kei sujetó el sable y fijó su mirada en el lobo de caza, su hoja reflejaba peligrosamente la luz del fuego.

«Aún sigo en desventaja».

Kei estaba nervioso, sus entrañas se retorcían.

Los enemigos se acercaban desde la izquierda, derecha y del centro. Atrás estaba el segundo arquero al cual él disparó. Al lado estaba el arquero caído, impactado por una flecha envenenada y estaba inmóvil. Detrás de Kei yacían las interminables llanuras, es decir, su vía de escape.

«¡Maldita sea! ¡Tan solo porque me estoy quedando sin tiempo!» Sintió el impulso de chasquear la lengua.

Por otro lado, Morissette se dio cuenta de la impaciencia de Kei y sonrió—. «¡¡Podemos hacerlo!!»

«Estamos atacándolo. Lo estamos arrinconando a una esquina» —junto al sentimiento de éxito, vino un placer oscuro.

En realidad, el plan de Morissette estaba muy bien hecho. Matar al corcel del caballero, restringirlo de usar su arma preferida, y usar la mejor ventaja de sus números al convertir la situación en un combate cercano.

Tomando ventaja de la impaciencia y negligencia de Kei y de sus propios sacrificios, ellos finalmente pudieron lograrlo. De todas sus opciones, ésta podría decirse como la que tenía más posibilidades de éxito. Kei no era bueno manejando espadas.

«… en comparación con su arco».

—¡¡Ohn, ohn!! —ladró el lobo de caza mientras mostraba sus colmillos y corría hacia Kei.

Por otra parte, Kei, con una minúscula cantidad de sed de sangre, levantó su sable. Sus movimientos mostraban con claridad que se preparaba para un ataque. Naturalmente, la atención del lobo de caza vigilante también fue atrapada por la espada.

Justo ante su nariz, sin que el lobo sintiera casi nada más que un rastro de sed de sangre, su pierna derecha salió disparada como si hubiese sido un gancho. (NT: O sea, un gancho como… el de boxeo, supongo)

El lobo de caza gritó lastimosamente y perdió el conocimiento, mientras Kei removía el sable de ahí sin misericordia. Por alguna razón, con la gran estatura de Kei sus ataques, parecían suceder en cámara lenta. Sin embargo, al usar su increíble fuerza, sus ataques eran rápidos e irrazonablemente pesados.

El sable, con una velocidad parecida a la de un relámpago, se incrustó en la cabeza del lobo, rompiéndolo y dejando una gran grieta. Su cerebro dañado se volvió loco y envió impulsos a través de su cuerpo, provocando que éste convulsione como si hubiese sido arrojado al suelo por la fuerza de un golpe.

Entonces, el arquero disparó la segunda flecha que dirigía a Kei, quien tenía su postura quebrada. Él se había tropezado con el arquero; sería extremadamente difícil esquivar una flecha en esa situación. El arquero no dejó pasar esa oportunidad e intentó acabar con su objetivo.

Sin embargo, Kei sintió inmediatamente la sed de sangre proviniendo de la flecha que se acercaba y dio un giro. La flecha se pegó en el manto que Kei extendió.

Había creado una cortina de cuero. Aunque sólo era una capa delgada de cuero protector, ésta todavía podría ser perforada por la flecha envenenada. Pero lo que hizo Kei fue rasgar el manto y usó la fuerza rotacional para repeler la flecha. Mientras la flecha seguía hundiéndose en el manto, perdió algo de velocidad.

Pero mientras Kei hacía un giro rápido, el disparo improvisado resultó ser exitoso. Hubo un ruido sordo. La flecha estaba clavada en la espalda de Kei, sin embargo la parte abultada de su armadura de cuero absorbió el impacto y lo detuvo evitando que a Kei sólo le quedara un raspón.

Kei giro rápidamente la cabeza y le dio al arquero una mirada de muerte. Ante los ojos de Kei, el arquero empezó a temblar, dándose cuenta ahora que su ataque había fallado.

«La flecha prácticamente no tuvo efecto alguno».

«Supongo que debería disparar otra vez».

«¿O debería soltar mi arco e intentar usar mi espada?».

«Cuando el lobo de caza fue abatido, ahí debí haberme lanzado con mi espada».

«Pero cruzar espadas con ese monstruo suena muy aterrador».

El arquero se paralizó y dudó por un instante. El brazo izquierdo de Kei se disparó como un látigo, volviéndose literalmente borroso desde el codo hacia abajo.

En la oscuridad de la luna nueva, el arquero probablemente lo sintió venir. Un guijarro de plomo que pasaba a través de la noche…

Resonó el incómodo sonido de la frente del arquero hundiéndose en su cráneo, él se cayó de espaldas, como si hubiera sido golpeado por un rayo mientras sus ojos se daban vuelta, y dejó salir un extraño—: ¡Koh!

—¡¿Qué?!

Al ver cómo el lobo de caza e incluso el arquero fueron abatidos, Morissette dirigió su atención al frente nuevamente. Ahí estaba el otro hombre que manipulaba una lanza corta, sin embargo, nunca quitó sus ojos de Kei. Sin siquiera poder darse cuenta que dos de sus aliados habían caído, el lancero cargó hacía delante—. ¡¡Mueeree!! —gritó mientras empujaba su lanza afilada.

Kei, observando al lancero, respondió con un ataque lateral de su sable. Impactó contra el eje de la lanza con un chillido metálico seco. Sus ojos se abrieron de par en par cuando vio como la lanza, la cual golpeó con la fuerza suficiente para romperla, quedó sin mucho más que un rasguño.

Era metálica. El arma del lancero estaba completamente hecha de una aleación metálica. En comparación a una lanza regular, esta debería ser mucho más pesada. Sin embargo, debido a que su usuario la manejaba con bastante sencillez y porque la lanza estaba disfrazada con pintura para que pareciera estar hecha de madera, Kei nunca lo notó.

Observando al tembloroso Kei, el lancero sonrió con satisfacción y puso más fuerza en su lanza. Usó arrogantemente su fuerza para hacer retroceder el sable de Kei y así re-alinear su lanza, para luego empujar vigorosamente.

Él confiaba en su método de fuerza bruta.

Excepto que, justo en ese momento, él se dio cuenta que esa fue una mala jugada. Kei fortaleció la insuficiencia de su sable con la otra mano y forzó al lancero a una competencia de fuerza con su fuerza extraordinaria.

—… ¡¿Huoooh?!

Sintiendo la fuerza anormal de Kei, el lancero reunió toda su fuerza con la intención de hacer retroceder al sable. Pero no se movió. Siquiera se movió un centímetro. De hecho, su lanza era la que retrocedió. Tampoco terminó ahí; en un instante, sus roles se invirtieron.

Chispas, acompañadas de un chirrido, volaron mientras el sable se deslizaba por el eje de la lanza. El filo de la hoja estaba acercándose. El lancero, atrapado por la incertidumbre, sólo pudo observar lo que sucedió.

Kei atravesó su defensa con todas sus fuerzas y rápidamente se acercó al lancero, acortando la distancia. Deslizándose por el mango de la lanza, el sable finalmente logró alcanzar las manos del lancero y, naturalmente, hizo que sus dedos se despegaran de su mano.

Pero el sable no se detuvo ahí. Antes que los dedos pudieran siquiera tocar el suelo, el sable forzó su camino hacia las piernas, cortando su arteria femoral izquierda º en la parte interna del muslo, causando que sangre fluya de ella.

Incluso después de eso, la despiadada danza de la espada continúo. Al haber finalmente reconocido la velocidad de Kei, el lancero que tenía su pierna cortada, abrió su boca para gritar a su vez que se derrumbaba en el suelo. Pero, más rápido de lo que podía sacar su voz, el sable avanzó velozmente y pasó por su cuello. Ese fue un ataque mortal, ya que su arteria carótida había sido cortada.

Un sonido húmedo proveniente de la garganta del hombre resonó. Kei dio la vuelta sin mirar al lancero mientas éste se desplomaba impotente en el suelo.

Adoptó una postura, sosteniendo su sable frente a él. Sus movimientos eran suaves; claramente resultado de un entrenamiento en vez de autoaprendizaje. En un instante, Kei se preparó para luchar con Morissette.

—¡¡No… me jodas…!! —gritó Morissette mientras empuñaba su espada larga, preparándose para la acción.

El hombre que acababa de morir era el más fuerte en su grupo. Con su fuerza y su resistencia duradera era capaz de manejar sin esfuerzo esa lanza de aleación metálica. Morissette estaba orgulloso de tenerlo en el grupo.

Pero, incluso así.

Morissette había dirigido su atención a los arqueros por un momento, y en el momento que volvió a mirar, el sable ya había acabado con su presa.

Es más, había sido derrotado decisivamente.

«¡¿No solo su habilidad con el arco, pero incluso su habilidad con la espada es de primera clase?!»

«¿Qué clase de poder tiene?»

«Esto es absurdo».

«¿Por qué un chico tan joven es así de habilidoso…?»

—¡¡Maldicióóón!! —gritando con furia, Morissette dirigió su espada larga hacia Kei desde arriba.

Era un desesperado ataque directo. Sin la necesidad de sentir su sed de sangre, Kei reaccionó con naturalidad.

El sable se movió para interceptar la espada larga que se acercaba desde arriba. El golpe cargaba una fuerza con intención de destruir el arma en vez de la defensa.

Un ruidoso estruendo metálico resonó a la vez que chispas volaban en la oscuridad.

—¡¿Hgh?!

El poderoso impacto de las dos espadas entrando en contacto casi hizo que la espada larga de Morissette se escapara de sus manos.

En lugar de chocar sus espadas, la espada larga de Morissette fue golpeada una y otra vez.

«¡Diablos! ¡¡Esa no es la manera de usar un sable!!»

El rostro de Morissette se endureció mientras movía su espada larga a su mano izquierda debido al entumecimiento en su brazo derecho. Los sables son un arma para cortar, no obstante, este chico lo está usando como si se tratara de un arma hecha para golpear—Morissette se inclinó hacia atrás en retirada, y como un ave de presa, Kei continuó presionando, aproximándose para atacar.

—¡¡Raaaaaah

—¡Ooooohh! —gritando impávido de vuelta a Kei, Morissette sacudió su espada. Si él descuidadamente tomase un mal golpe de Kei, perdería inevitablemente debido a la diferencia de fuerza. Por lo tanto, en lugar de defender, atacó.

El sable zumbaba a través del aire cuando se acercaba, antes de chocar con la espada larga de Morissette. Las chispas volaron una vez más, pero como estaba usando su mano izquierda no dominante, la fuerza del golpe redirigió la espada larga.

Ahora estaba indefenso. Kei aprovechó para cerrar la brecha y balancear su sable. Sin embargo, Morissette fue más rápido en moverse.

Al sentir repentinamente una aguda y punzante sed de sangre proveniente del frente, Kei inclinó su cabeza a un lado como si le hubieran abofeteado, y escuchó algo rozando contra su máscara…

Algo negro atravesó el aire justo enfrente de su rostro. Era tan pequeño que aún con sus ojos Kei no pudo decir lo que era antes de que éste siguiera su camino y desapareciera en la oscuridad, dejando atrás sólo un silbido.

—Realmente lograste esquivarlo, ¿eh? —exclamó Morissette con disgusto mientras volvía a sujetar la espada con su mano derecha. Lo que pasó cerca de Kei fue un dardo de vidrio envenenado que provenía de la cubierta en el dorso de su mano derecha. Era un arma oculta que usaba un fuerte resorte para disparar el dardo que, pese a ser de un único disparo, era efectiva en causar una muerte certera en objetivos humanos.

Kei, que se destacaba en el Sentido Pasivo, fue capaz de evitar el ataque poco convencional; pero aún así, el ser disparado repentinamente hizo que su postura se quebrara. Morissette pateó el suelo y audazmente empujó su espada larga hacia delante.

—¡¡Haa!! —Mientras exhalaba ligeramente, apuntó hacia el pecho de Kei y empujó la espada afilada. Usando la muñequera de su mano izquierda como guía, apuntó a una pequeña brecha en la armadura de cuero de Kei; la garganta.

—¡¿Guah?! —escupió Kei con voz angustiada a su vez que usaba toda su fuerza para torcer su cuerpo con el fin de evadir la espada larga. Como si hiciera una voltereta hacia atrás, Kei miró hacia atrás y saltó. El borde de acero de la espada larga cortó justo  enfrente de él. Su mejilla izquierda hormigueaba mientras que sentía algo un poco frío, aunque también cálido. Se arrojó a la tierra pastosa, y se alejó para ganar algo de distancia.

Sin un momento de retraso, Morissette se movió para atacar de nuevo, pero Kei golpeó a sus pies. Mientras se alejaba, alzó la muñeca y atacó. Era aleatorio y tenía la intención de ganar tiempo, pero para bien o para mal el sable cortó ligeramente los tobillos desprotegidos de Morissette. Un pequeño grito escapó de Morissette y éste dio un paso atrás. En ese momento, Kei se levantó y rearmó su postura.

Cubriendo su tobillo herido, Morissette tomó la iniciativa y levantó nuevamente su espada para atacar. Sin embargo, al ver a Kei preparado, lo repensó y probó atacar de distintas maneras, combinó golpes altos, medios, bajos, empujes y fintas para poner a prueba sus movimientos. Kei adaptó su postura para cada uno.

Sin embargo, Kei reaccionó inmediatamente a todas y Morissette no pudo encontrar una apertura en sus defensas.

«Maldita sea, ni siquiera hay una posibilidad de que mi espada logre pasar».

Morissette chasqueó su lengua mientras trataba de rodear a Kei.

Aun siendo un arquero, Morissette tenía cierta experiencia en combate cercano, sin embargo, su esgrima sólo estaba a un nivel promedio. Tampoco tenía mucha fuerza física, así que perdería fácilmente si Kei atacará con fuerza bruta.

La esgrima de Kei parecía ser un estilo basado en contraatacar, así que era afortunado que él no atacará asertivamente, pero aun así la situación cambiaría. Incluso con eso ya dicho, su única opción, debilitar a Kei poco a poco, tampoco era un buen método para Morissette, puesto que él había utilizado ya su carta del triunfo. Morissette se había quedado sin cartas.

Por otro lado, con su sable preparado, Kei pensó para sí mismo: «… Es mejor de lo que esperaba. Si fuese cuidadoso con sus movimientos, hasta cierto punto podría mantenerme a raya», entre otras cosas que probablemente enfurecerían a Morissette si llegase a escucharlas.

La fuerza de Kei en『Demondal』era superior a la fuerza de la mayoría, aunque era inferior que la de algunos otros. Era más fuerte que la mayoría de los jugadores principiantes y de nivel intermedio, pero no era ni siquiera un partido para los jugadores de nivel superior.

Su habilidad con el arco le proporcionó el nombre ‘The Reaper‘; sus estadísticas y sus maestrías lo especializaban fundamentalmente en disparar a caballo, aunque a costo de tener dificultad para mostrar fuerza en cualquier otra área. Además de eso, el juego destacaba la importancia de la habilidad del jugador, y Kei no había sido bendecido con una esgrima asombrosa. (NT: Bueno, puede que sea innecesaria esta aclaración pero, ‘reaper’ en inglés se traduce como ‘segador’)

Ahora entonces, ¿por qué es que Kei puede igualar, no, superar a Morissette y su grupo?

Hay dos razones principales. El tipo de esgrima que Kei aprendió y la『Cresta de Visión Encantada』grabada en su ojo.

Primero, la esgrima que Kei usaba no era para nada especial en『Demondal』. Era un estilo simple usado por algunos jugadores especializados que usaban una espada como arma secundaria. Habilidades y capacidades que automatizaban los movimientos no existían en『Demondal』, así que los jugadores entrenan a menudo la esgrima o el manejo de la lanza. Utilizando artes marciales de todas las épocas y países, los jugadores compartían información en sitios web de alojamiento de vídeos y así refinaron el estilo de manera lógica, matemática y ergonómica a través combates reales, convirtiéndolo en un estilo de lucha ‘sucio’.

El corazón, el hígado, otros signos vitales, cualquier arteria y la entrepierna de un hombre eran los objetivos principales por atacar en una pelea. En algunos casos, hasta la caída de su arma y el luchar mano a mano también se consideraba ‘esgrima’.

La esgrima de Kei exigía a los jugadores con estadísticas altas en resistencia a que usaran una espada como arma secundaria. Los fundamentos de su espada segadora de vida eran que se centraba en el poder en lugar de la técnica, mientras que Kei a veces apuntaba a puntos vitales y débiles de la defensa.

Era lo más básico de la esgrima en el juego, pero Kei la dominó y ganó toneladas de experiencia a través de innumerables batallas con varios jugadores de primera, empezando por Andrei el ‘Ninja’, que se especializaba en velocidad, agilidad y maniobras anormales.

Practicó en todas las situaciones; uno contra uno, escaramuzas, uno contra muchos, espada contra espada, espada contra lanza, espada contra hacha, a caballo, a pie, en interiores y en el exterior. Tenía una experiencia casi ilimitada matando humanoides.

Una esgrima dedicada a cálculos racionales

Una esgrima proveída del suficiente ingenio y conocimiento humano para apuntar a los signos vitales

Una esgrima que, cuando ya había sido practicada, podría matar humanoides sin problemas.

En el juego, Kei luchaba con movimientos no básicos, a su vez no tenía ninguna fuerza natural en particular, pero eso no significaba que él no era fuerte. De hecho, se podría decir que tenía la mayor capacidad física si éste estaba sobre un caballo y, además, tenía su excepcional Sentido Pasivo. En comparación con un jugador promedio, su habilidad de combate era asombrosa.

Por otro lado, ¿qué hay de Morissette y su grupo?

La esgrima de Morissette era esencialmente autodidacta. Para empezar, se podría decir que era porque su papel principal no era ser un espadachín, aunque esto no se limitaba sólo Morissette; muchos de los espadachines en este mundo eran autodidactos hasta cierto punto.

Estaban aquellos que estudiaban bajo espadachines que eran mejores que ellos mismos, pero incluso algunos espadachines veteranos raramente dejaban el estilo del autoaprendizaje.

Incluso si existiera una escuela que enseñara el arte de la espada, por poner un ejemplo, esta obviamente no dejaría que un forastero cualquiera aprendiera sus enseñanzas. No se puede evitar pero, la diferencia simplemente era que el grupo de Morissette tuvo que arriesgar sus vidas en combates para desarrollar sus habilidades. En cambio, Kei y Aileen no.

Además, la diferencia entre los cuerpos Avatar del juego de Kei y de Aileen en comparación con los cuerpos humanos normales era simplemente abismal.

En este mundo, como en『Demondal』, la vida era muy parecida a la edad media. Por supuesto, los que crecieron en esta época, sin ser mimados por conveniencia, eran físicamente superiores en comparación a la gente moderna. Especialmente aquellos que vivían una lucha constante, como Morissette y su grupo, quienes incluso superaron aún más la fuerza y la resistencia de la gente ordinaria de este mundo.

Sin embargo, Kei era un luchador prominente incluso entre el mejor de un VRMMO de estilo similar.

Una descripción de una sola palabra con respecto a su fuerza física sería, ‘monstruosa’.

Llamarlo inhumano sería el termino correcto.

A pesar de que el portador de la lanza corta tenía una fuerza sobrehumana dentro de este mundo, Kei lo mató fácilmente con su sable.

Además, las capacidades de Kei estaban altamente mejoradas gracias a las『Crestas』grabadas en su cuerpo.

En esta ocasión, las crestas de『Visión Encantada』grabadas especialmente en cada uno de sus ojos, le permitían desenvolverse bien en contra de múltiples contrincantes.

Incluso su caballo, Mikazuki, tenía las crestas grabadas en sus ojos. Para simplificar, ellas mejoraban cada aspecto de la visión de su portador. Visión para tanto objetos en movimiento como objetos inmóviles, para las lejanías y las cercanías, percepción profunda, etcétera… y, por supuesto, visión nocturna, la capacidad de ver en la oscuridad.

Una luna nueva.

Era tan oscuro que incluso era difícil ver una pulgada más adelante.

La única luz provenía de la pequeña hoguera.

Si bien no era tan claro como el día a los ojos de Kei, él seguía siendo capaz de ver muy bien. Lo suficientemente bien como para poder contar con precisión las arrugas en las frentes de los bandidos frente a él.

Morissette y su grupo tenían que luchar contra Kei en una oscuridad tal que casi no podían distinguirlo. La diferencia era obvia.

«… Esto no es bueno. ¿Cómo debería actuar?» Las manos de Kei estaban empapadas de sudor debido a los nervios. Mientras reajustaba el agarre su mano sujetando el sable, miró fijamente al bandido —Morissette— enfrente de él.

La situación parecía estar completamente a favor de Kei, sin embargo, en realidad, no todo estaba funcionando para él.

No quedaba tiempo.

El objetivo de Kei no era matar a los bandidos, era curar a Aileen. Tenía que avisarle inmediatamente al chamán que tenía los antídotos, que el correcto era el 『Veneno de Esclavitud』. Este no era momento para luchar con unos bandidos como estos.

Aunque ellos no eran ni débiles ni fuertes, sería muy peligroso darles la espalda. Con un oponente así el único costo era el tiempo. Kei estaba realmente cansado de ello.

«En verdad quiero acabar con esto…»

No sabía qué hacer. Mientras balanceaba lentamente su sable de lado a lado, comprobó su agarre.

Quizás Kei ni siquiera fuese una amenaza, ya que su habilidad con la espada no era buena. Sin importar cuánto tiempo pasara, la indecisión de Kei en atacar no solo se debía a su habilidad basada en contraataque.

Sujetaba el sable con su mano izquierda.

Su fatiga empezó a volverse visible.

«… Esto no es bueno, está empezando a deteriorarse».  Después de pasar por toda esa batalla, el borde de la hoja se había dañado y el mango empezaba a separarse de la hoja. Probablemente fue mala idea competir con la fuerza bruta del lancero. A este paso, sólo podrá maniobrar el sable unas tres o cuatro veces más usando toda su fuerza antes que éste se quiebre, o que la hoja se separe del mango y se vuelva inutilizable.

La esgrima de Kei se centraba más en ‘matar’ que en ‘cortar’. Necesitaba una espada más pesada y sólida como una espada larga o una cimitarra.

Pero el sable que Kei usaba definitivamente no era un arma para ‘matar’. Era muy gruesa, pero perdía en durabilidad frente a la espada larga. Por supuesto que no duraría mucho en manos de Kei.

Entonces, ¿por qué razón Kei llevaba un sable?

Es simple. El sable pertenecía al ‘Ninja’.

A diferencia de Kei, Andrei se especializaba en agilidad y velocidad, y usaba un sable grueso para acuchillar. Sin embargo, sin importar qué tan buena sea la habilidad del que usará el sable, hay momentos en que se quebraría durante una pelea.

Él tenía un sable para que cuándo eso sucediera, pudiera darle un reemplazo a Andrei.

Ya sea un sable o una espada larga, dentro de un juego donde los guerreros se reúnen, si se trataba de un combate mano a mano, Kei perdería instantáneamente y ahí no difería el tipo de espada. Si alguien que manejaba un arco tenía que depender de una espada, eso sería ya prácticamente su derrota. En ese caso, tenía más sentido proveerle a Andrei un margen de seguridad en vez de que Kei llevara una espada para sí mismo.

Ese método era popular en el juego pero, ahora éste le había apuñalado en la espalda.

Sólo el sonido de la fría brisa soplando podía escucharse mientras que los dos hombres se posicionaban con sus espadas preparadas.

—… Eres sorpresivamente joven —murmuró Morissette silenciosamente, rompiendo el silencio. Él observaba a Kei, quien acababa de remover el paño que cubría su cara.

Un corte en la mejilla izquierda de Kei ensangrentaba su rostro. Lleno de irritación, su rostro firme junto a la mirada áspera en sus ojos parecía mostrar una expresión de furia. Sin embargo, siendo de ascendencia asiática, tenía un rostro juvenil y desprendía una sensación de juventud.

—Para que un jovencito como tú haya llegado tan lejos… Estoy sorprendido —Morissette siguió hablando, pero Kei no respondió. De hecho, él achicó sus ojos y miró fijamente a Morissette, aumentando su guardia.

Hubo silencio por poco tiempo.

—… Hey, ¿qué tal si dejamos esto aquí? —dijo Morissette descuidadamente mientras bajaba su espada ligeramente y relajaba sus músculos. Kei se torció un poco y preguntó.

—… ¿Qué?

—Estoy diciendo que por qué no dejamos de pelear. Ambos nos estamos quedando sin tiempo, ¿o me equivoco? —ladeó su cabeza ligeramente.

En un instante, Kei sintió como la sangre se le subía a la cabeza—. … No bromees. No deberías poder decir eso cuando fuiste tú quien empezó eso.

—Esto es difícil para nosotros dos. Esa es la verdad. La vida es importante incluso para mí, no quiero perder tiempo. Además, ¿no estamos en la misma situación? El tiempo es esencial para nuestros compañeros… ¿no crees? —él sonrió al ver el impacto de sus palabras.

—… Debiste hacer esto desde el principio.

—Pienso lo mismo. Pero-,

—No tengo planeado perdonarte —Kei lo interrumpió abruptamente—. Te lo dije desde el inicio. Dí rápidamente el nombre del veneno y no morirás. Haz cualquier otra cosa y te mato —parecía que estaba a punto de decir algo más, pero él bajó su mirada al suelo.

Acostado en las llanuras herbosas, ya sin siquiera mostrando una sacudida o un tic, estaba Mikazuki.

Recibió dos flechas cargadas de veneno.

Los caballos exploradores tienen un cuerpo mucho más grande que el de los humanos, pero Mikazuki no tenía ni una pizca de resistencia al veneno, así que eso fue como una dosis letal.

—Voy a matarte —Kei nuevamente se llenó con odio desde lo profundo de su corazón. La atmósfera a su alrededor se volvió pesada.

—Hey, e-espera un segundo —Lejos de haber resuelto la situación, Morissette despertó la cólera de Kei, y retrocedió apresurado por falta de coraje.

Nuevamente, Kei levantó su espada ligeramente y liberó un torrente de sed de sangre. En el corto trayecto de la batalla, Morissette entendió muy bien que la ausencia de la sed de sangre era su sed de sangre. En ese momento Morissette se asustó bastante y se movió apresuradamente para decir—: ¡Lo siento! —Dejó caer su espada al suelo y se postró a sí mismo—. ¡Lo lamento! ¡Fue mi culpa! ¡Por favor, perdóname! —Continúo rogando mientras que su frente se pegaba al suelo—: ¡Sólo me dejé llevar un poco! ¡Por favor perdóname! ¡Juro que no lo haré de nuevo! ¡Dejaré este negocio, jamás volveré a sostener una espada y tampoco mataré de nuevo! Por favor déjame vivir, no quiero morir… —La segunda mitad de sus plegarias llenas de desespero vinieron de una voz sollozante mientras que se acurrucaba en el suelo. Él, entonces, continuó murmurando, casi incoherentemente—: Please¹.

Kei miró a la patética figura y se detuvo. Sintió como su cólera se enfriaba y perdía su fuerza.

Ese sentimiento era agridulce. Tanto su razón como sus emociones le gritaban que matará al hombre enfrente de él. Su cólera estaba justificada. Había muchas razones para librarse del hombre en su camino; por su propia seguridad, y en cierto sentido, para salvar a Aileen. Y también estaba el hecho de que él había matado a los otros sin misericordia. Los bandidos caídos en el área estaban muertos. En su cólera, él los había matado.

Por el otro lado, el hombre enfrente de él ahora estaba…

Si Morissette siguiera siendo el bandido que Kei estaba enfrentando en una batalla a muerte hasta hace poco, Kei lo habría matado sin vacilar. Si no, él mismo acabaría siendo asesinado. Y entonces él no sería capaz de salvar a Aileen. No había tiempo ni espacio para la duda.

Sin embargo, Morissette se regodeó patéticamente a sus pies, suplicando por su vida. Estaba débil, avergonzado, e indefenso. Lógicamente, él pensó que matarlo ahora sería la ‘mejor’ opción, para salvarse a sí mismo de cualquier futura ansiedad. A esta distancia él acabaría con esto más rápido que un parpadeo.

Pero incluso así, su espada no se movió.

«Tal vez no necesito ir tan lejos como para matarlo». Tales pensamientos flotaron en su mente junto a un regusto muy desagradable.

La sed de sangre de Kei se aligeró.

—… Como dije, ¡por favor! —Notando la indecisión en Kei, Morissette dijo en voz alta—: ¡Sólo mi vida! ¡Sólo déjame vivir, por favor! C-cierto, en caso de que lo necesites —solamente movió su mano para buscar algo en su cadera—. ¡Es el antídoto! El antídoto para el ‘Veneno de Esclavitud’, ¡tómalo! ¡Te lo ruego! Toma esto y por favor, por favor… —Como si se lo entregara, sostuvo una pequeña bolsa de cuero en la palma de su mano derecha.

«El antídoto».

Los ojos de Kei involuntariamente se centraron en la bolsa de cuero.

—… Por favor, muere para mí.

El brazo izquierdo de Morissette se movió con rapidez.

Levantó rápidamente su cabeza y arrojó pasto y tierra a la cara de Kei.

—¡¿Qu-?! —Kei se estremeció de la suciedad que entraba en sus ojos. Estaba ciego. Era una táctica cobarde que no existía en el juego, usar arena o tierra, pero eso fue lo que aturdió a Kei. En ese momento, Morissette levantó su espada larga—. ¡¡Tú, hijo de puta!! —Kei gritó, enfurecido por el dolor particularmente en su ojo derecho, mientras derramaba lágrimas. Pensando en ello, esta era la segunda ocasión en la que él era atrapado por los trucos de Morissette. Mostrar misericordia fue un error. Debió matarlo en su momento. Furioso consigo mismo por ser débil y ser engañado de nuevo, levantó su sable sin suprimir su sed de sangre—. ¡Te mataré!

—¡Tú serás quien morirá, idiota!

Morissette sujetó su espada larga con fuerza y la empujó hacia el enfurecido Kei.

«No sabía cuándo rendirse».

Dando en su cólera se preparó para acabarlo, sin embargo algo se sentía fuera de lugar.

«¿Por qué está intentando apuñalarme?»

Es un ataque demasiado directo. Es probable que Morissette se haya dado cuenta de que Kei no puede usar técnicas de espada. Se dio cuenta de que la espada de Kei estaba en malas condiciones.

Actuando cómo si se hubiera rendido para luego arrojar tierra a los ojos de Kei era más o menos para ganar tiempo, pero eso no cambiaba el hecho de que él seguía en desventaja. Sin importar que, era confuso que Morissette, quien usó repetidas veces tácticas sucias, arriesgara su vida en un ataque suicida.

Tal vez él iba en serio. Tal vez él realmente cayó en la desesperación. La punta de la espada de Kei se balanceaba ante la incómoda sensación. La sed de sangre que Kei soltó antes se redujo en su vacilación.

Tal vez era por eso.

Atrás.

Había una muy débil,
sed de sangre.

—… ¡Nn! —Su cuerpo se movió antes de que pudiera siquiera pensar. Se movió instintivamente a la izquierda. Casi al mismo tiempo, algo le golpeó con un fuerte impacto. Sintió un dolor abrasador en el hombro derecho—. ¡Guohh!”

Adolorido por el impacto, Kei soltó un grito mientras rodaba sobre el suelo cubierto de hierba. Esquivó reflexivamente después de sentir la sed de sangre, pero todavía no entendía.

«¿Qué pasó?»

—A~ah. Parece que fallé esta vez.

Mientras intentaba levantarse en medio del caos, Kei escuchó una voz.

Levantó su cabeza para ver.

Una figura corta y robusta vestida con ropas negras estaba allí en la oscuridad.

Un hombre regordete que cargaba una espada corta en cada mano.

—Pensé que había cortado tu cuello, sabes…

Él no pensó que podría esquivarlo.

El asesino de Morissette, Rat, entrecerró sus ojos y preparó su espada corta.

 

 

 

Ilustración de Rat:

 

Notas:

0– Una arteria grande entre el muslo y el suministro arterial principal a la extremidad inferior.
1– En las raws, esto está en inglés y sirve como recordatorio de que la mayor parte de la conversación es en inglés.


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12 comentarios

  1. Este prota se hace de odiar espero que le curen pronto esa mentalidad de no matar que tiene, mas de mdio cap diciento ke kei es fuerte sin par y que el otro solo es del monton y pelean de =a=, con que paja mental termine, haver si se anima la cosa, seria una lastima que cagen la novela con eso con el potencial que tiene

    Gracias poe el cap(despues de un mes sigo esperando mi pack)

    Le gusta a 1 persona

    • Pues, como estoy ocupado con la preparación del pack navideño de la página no sabría decirte qué responder. Si deseas, puedo preparar algún plan nuevo para la frecuencia de publicaciones de Vermillion~

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      • Solo por tener una idea estaria bien, porke entiendo ke como es larga de traducir(ademas de tediosa) cueste y las fechas se alargan, pero tener una idea de cuando sale no taria nada mal algo como cada 15, 20 35 o 40 dias por poner un ejemplo

        Me gusta

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